LIBRO DE RÉQUIEMS, DE MAURICIO WIESENTHAL

 

Libro_de_requiems

 

El título del libro parece abocarnos a un viaje triste. Y a veces lo es, pero resulta más bien un recorrido por las vidas de señalados artistas, escritores, músicos, en su propio hábitat, desde los escenarios, muy bien conocidos por el autor, de sus pasiones y desdichas. A algunos de estos personajes los trató en persona Mauricio Wiesenthal, que así se llama este recopilador de sentires y recuerdos. Sus recuerdos y las memorias que aún aguardan en el ajado caminar del tiempo.

Esta colección de retratos, evocaciones, invocaciones, tiene mucho de Stefan Zweig, tan admirado por Wiesenthal. Ha heredado del viejo Zweig su inextinguible gusto por la bohemia, las locuras de los románticos, el epicúreo deleite y celebración de los sentidos ante la sencilla belleza… Y la veneración por la alta cultura occidental de los majestuosos salones y las perdidas callejas de artistas pobres e iluminados. Aquella exquisitez que, una vez muerta y sepultada por la II Guerra Mundial y sus destrozos se llevó también consigo la sutil llama del escritor austríaco y su fiel esposa. No podían faltar ambos, por tanto, en esta colección de vidas ejemplares y detestables, fascinantes, atormentadas e incluso felices.

El libro comienza paseando junto a las frías aguas del Neva, recordando a Dostoievski (y otros escritores rusos) en san Petersburgo, pasando por Casanova, Alfonsina Storni, Velázquez, Nietzsche, Wilde, Rilke, Chopin, Mozart, Shackespeare, Balzac, Lord Byron… Por citar a algunos.

Pero tan protagonistas como esa gente son los lugares descritos: san Petersburgo, Estambul, Creta, Cádiz, la isla de Capri, Buenos Aires, Stratford-upon-Avon, Argel…

Aquí reside el más hondo réquiem de este libro, pues son lugares que siguen existiendo pero que ya se fueron, algo antiguo y magnífico murió en ellos y su semblante pasado forma parte de una cosmología perdida de paisajes soñados y acaso reales en algún momento.

Mauricio Wiesenthal tiene nombre de artista argentino judío o de anticuario sefardita de Sofía, pero nació en Barcelona y es un poco de todas partes. Sus viajes de trotamundos sentimental y lúcido se remansan en este libro prodigioso lleno de ventanas con vistas a la gran comedia humana, esa que convierte las miserias en literatura y las virtudes en cantos perennes de ángel. El relato que nos hace de esas vidas, y muertes, es cálido, vivo. Siempre sumergido en la época de cada artista, de manera que no se parece a un escrutinio histórico sino a una gran novela realista, como las de Balzac o Sthendal, pero hilada con mil tramas y pequeñas historias irrepetibles. Más de una noche despido la vigilia con algún fragmento de sueños ajenos que sirven de preámbulo para los propios. Y con uno de ellos les dejo hasta la próxima entrada:

“Conocí a César González Ruano en Madrid cuando era ya un cisne negro del ingrato periodismo español. Tenía los ojos cansados, enrojecidos por la vergüenza de la literatura y de la mala vida. Llevaba las uñas afiladas con un rencor imposible y tardío de niño envenenado por Baudelaire. Presumía de llevar un lobo en su blasón heráldico; pero era un cisne negro.

No habría escrito este Libro de réquiems si no supiese distinguir a los cisnes por su canto. César era un cisne negro. Delmira Agustini Murfeldt era un cisne blanco: tenía la carne color claro de luna, abundosa y húmeda, pero la llevaba cubierta de plumas […].

El cisne tiene perfil literario, silueta de dandi con los ojos insomnes, desvelados por el desengaño, el vino y la melancolía. Dicen que el cisne canta antes de morir, igual que el escritor se muere con la frase célebre en la boca y la pluma herida en la mano […]. ‘No hay lágrimas que laven los besos de la muerte’. Parece cante jondo, pero no fue Federico García Lorca quien escribió esos versos.

 

Joya de sangre y luna; vaso lleno

de rosas, de silencio y de armonía.

 

No fue Federico, sino Delmira Agustini, poetisa uruguaya. Porque, a veces, los cantes de España y América se confunden en los viajes de ida y vuelta”.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s