FUNDACIÓN, DE ISAAC ASIMOV

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Asimov no era sociólogo, psicólogo ni historiador pero algo de eso entró en sus relatos espaciales, que tenían más cosas dentro de lo que parecía.

Sus obras nunca se colaron por la puerta principal de la literatura pero sí reinaron, y reinan, en el subgénero de la ciencia ficción. Sus lectores sabemos que esas historias pueden atrapar, entusiasmar, deslumbrar con el brillo del futuro invisible y resonar con el pasado enterrado en la memoria de los siglos. Esto último lo digo porque Asimov se inspiró para el Ciclo de Trántor, trilogía que arranca en Fundación, en la Decadencia y caída del Imperio Romano, de Edward Gibbon, como ya comenté en mi post sobre Fundación e Imperio.

Por eso en Fundación, como en los otros libros de la saga, asistimos a luchas de poder, intrigas… La estrategia de cada personaje se entrecruza con las demás en una gran partida de ajedrez que estimula y agita el entendimiento del lector. Estas narraciones poseen un estilo muy cinematográfico, me recuerdan al cine negro, policíaco. Por lo que he visto de las adaptaciones para el cine que se han hecho de sus novelas todo se ha centrado mucho en los efectos futuristas pero no se han aprovechado el suspense, tensión psicológica y los juegos de inteligencias. Que son, para mí, los que marcan la diferencia respecto a otras creaciones similares y hacen interesantes elementos que se volverían insulsos o repetitivos más pronto que tarde.

Acaso Arthur C. Clarke leyó esta novela cuando dijo: ‘toda tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia’.

Clarke escribió esa frase, una de sus tres leyes sobre el avance científico, en un libro de 1962. Y Asimov publicó en forma novelada Fundación en 1952, aunque ya antes había aparecido como relatos sueltos en la revista Astounding. 

¿A qué viene todo esto? En Fundación se narra como el glorioso Imperio Galáctico entra en decadencia. El sagaz psicohistoriador Hari Seldon es capaz de ver la futura debacle y diseña una fundación que servirá de refugio para el conocimiento científico y tecnológico durante los años oscuros que habrán de venir para preservarlos de la barbarie. Y acortar la duración de la edad oscura de anarquía subsiguiente.

Esa Fundación, que al principio no ocupa más que un modesto planeta y está indefensa frente al poderío de los reinos circundantes echa mano al principio de la astucia para sobrevivir. Como allí preservan conocimientos tecnológicos ya perdidos en sus hostiles planetas vecinos se dedican a exportarles su saber pero siempre controlado por sus técnicos, sin los cuales los aparatos, naves espaciales, calefacción, y tantas otras cosas no funcionan. Y, lo más importante, rodean a esos técnicos y científicos de un halo de religiosidad. Crean una religión artificial de eficacia mágica perfecta porque sus adversarios-importadores comprueban a diario esa eficacia. Y como han perdido la explicación científica de ese saber arcano lo achacan sin problemas a lo mágico.

¿Qué les parece? En esa trama hay miga. No estoy de acuerdo con la concepción tan cientista y positivista que propone la novela tanto de magia como de religión pero eso no viene al caso. Esos artificios sirven  para entretejer la trama. Y dan que pensar, claro. Me traen a la memoria, además, un libro llamado ‘La religión de la tecnología’ que leí hace un buen puñado de años, en la facultad. Y si se tercia comentaré también por aquí.

(Le doy las gracias a Enrique Espejo Águila, del blog Contra el promedio mexicano, quien me animó a leer este libro. El único que había dejado sin leer de la Trilogía de la Fundación en los años mozos del instituto. No hay dos sin tres y, Dios mediante, hablaremos también de Segunda Fundación cuando se pueda)

 

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9 comentarios en “FUNDACIÓN, DE ISAAC ASIMOV

  1. ¡wow! Intento hacer mi ritual diario de revisar blog’s de interés (hoy un poco más tarde de lo acostumbrado) y me encuentro con esta entrada, me llamó la atención el libro y pensé en que sería buena idea leerla para conocer otros puntos de vista sobre la obra. La sorpresa fue mayúscula al encontrar al final de ella una referencia a mi persona y espacio. Antes que otra cosa suceda ¡muchas gracias! Espero disfrutaras la lectura.

    Es un poco positivista y todo se va dando a favor de los “pequeños” sobrevivientes pero ahí radica la magia del asunto, por más perogrullesco que suene toda gran nación comienza con un modesto inicio, Roma o de manera local Tenochtitlan. Al pasar de las páginas me venían estos y uno que otro guiño a otros imperios en la tierra.
    Fue por eso que me encantó la obra, no es tanto lo que aporta o la historia que nos quiere narrar, es en gran medida nuestra historia conjunta en una sola civilización, en una sola narración.

    El resto de los libros de la saga me parecen más desangelados y forzados, es por eso que considero éste como la gran obra y razón de estar escribiendo esto, quería saber más opiniones de lectores.
    De nuevo mi más sincero agradecimiento y me alegra siguieras la recomendación. Un saludo y fuerte abrazo.

    • ¿Qué tal Enrique? ¿Has visto como seguí tu consejo? He tardado varios meses porque el trabajo y otros compromisos me reducían el tiempo pero al fin leí la Fundación. Es un libro que para lo cortito y fácil de leer que es (de haberlo sabido lo hubiera leído mucho antes) da muchísimo juego. Lo que dices sobre que es la mejor de la saga, pues puede ser. Por lo pronto sintetiza toda la trama de la decadencia del Imperio, la psicohistoria, las fundaciones, que uno no siente igual de cercanas si no lee Fundación en primer lugar. Pero bueno, tengo un buen recuerdo de Fundación e Imperio, sobre todo del fascinante personaje del Mulo porque es como un outsider que no tenía que estar allí. Un sólo individuo singular que casi se carga los cálculos del viejo Seldon. En fin.

      Mucha suerte con el blog, haces una gran labor. Seguro que el ‘promedio’ ha subido ya gracias a ti. Un abrazo.

  2. Hace poco leí que Fundación es la obra más leída del género Ciencia Ficción, Posiblemente la razón sea que mientras sus contemporáneos, todos ellos “fundadores” del género, se centraban en relaciones humanos-alienígenas Asimov se volcó de una forma exclusiva en civilización humana. Fundación sin duda invita a la reflexión. Muy buen post.

    • Buena reflexión Mónica, creo que tienes razón. En los libros de Asimov, pese a los grandes alardes tecnológicos que aparecen, no hay extravagancias y uno siente que pisa terreno conocido de alguna manera. Estoy seguro de que Asimov había leído mucha historia, sobre todo de la antigua Roma. Y eso se nota en sus libros porque parecen crónicas de nuestra historia futura. Gracias por tu comentario.

    • Enhorabuena por los premios recibidos y gracias por el Liebster award, pronto publicaré un post con este premio. Sigue así, María, da gusto aprender mitología con tu maravilloso blog (quien piense que exagero en mis elogios que se de una vuelta por La Audacia de Aquiles). Un abrazo.

  3. ¡Qué casualidad! Precisamente lo he leído hace tan solo unos meses.
    Estoy preparando una novela de ciencia ficción, que me está llevando bastante tiempo, y una de las obligaciones que me tomé fue la de leer algunas de las mejores cosas del género de ciencia ficción, entre ellas FUNDACIÓN y su trilogía.
    De las tres me fascinó la segunda: Fundación e Imperio, pero he de reconocer que esta pequeña saga que escribió Asimov guarda toda ella el sabor de la ciencia ficción clásica, bien hecha, resuelta en valores y sin aspavientos efectistas. Bebe de la historia de la humanidad, que es la mejor forma de construir una epopeya a gran escala.
    Coincido con vosotros en la buena valoración que hacéis del personaje El Mulo, y reconozco que filosofé y pensé detenidamente sobre la posibilidad de predecir el futuro lejano. De hecho para esta novela que llevo entre manos hago en pequeña escala tal intento, que evidentemente no logro ni por asomo. ¡Qué Asimov me perdone!

    Un saludo y enhorabuena por tu magnífico blog.

    • Mi profesora Andrea Villarrubia me reñía cuando leía algún libro de ciencia ficción para un trabajo, en vez de leer a un autor más consagrado. ¡Pero luego leíamos en clase cuentos de Ray Bradbury! Al final lo bueno es lo bueno, esté donde esté. Cada uno tiene sus gustos y mientras que La Guerra de los mundos de Wells a mí me resultó un pestiñazo, me encantó leer a Asimov.

      Es un tópico enorme lo que voy a decir, pero este blog lo hacéis grande los lectores. Es una frase muy usada en muchos medios y suena a manida pero es la pura verdad. Por eso muchas gracias a ti, Antonio, y a todos los que os interesáis en los libros y las historias que traigo con ellos. Saludos.

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