LA VIDA, LAS MORADAS, SANTA TERESA DE JESÚS

 

Vida y moradas

Quien se hace místico […] no parece estar enteramente conformado; es como si le faltase una parte de sí mismo, algo que no le permite asentarse en ninguna cosa. La atención va dirigida hacia algo no coincidente jamás con lo que ante sí tiene, y su amor está prendido de eso que le alumbra.

MARÍA ZAMBRANO

 

Quien se hace místico no está conforme con lo que sabe de la vida, con lo que le dicen que es la vida. Un místico es un revolucionario de sí mismo cuya vía, meta y norte es el Amor.

Y no está del todo “formado” (con-formado), como persona integral. Así que busca y busca para completarse, para ser con plenitud.

Los tiempos actuales, tan relativistas, tienen una imagen de la santa a la última moda: como feminista (lo fue, pero no sólo eso) y no sé qué más. Hay un artículo que la define como una “rockstar” de la época, alguien que levantaba pasiones, adhesiones y odios (y no es que sea mentira). Se arrincona o deforma su mística en las películas, series, etc. Cuando es lo más importante.

El relativismo es un tipo de condimento indigesto si se usan dosis más altas de lo ínfimo. En realidad, el relativismo no nos dice nada. Porque si se toma a la tremenda se convierte en un chiste grotesco, lo relativo elevándose a absoluto. ¿Cómo?

Y si se mantiene en sus límites, no deja de decirnos algo muy de andar por casa, que no seamos extremistas. También dice que no existen verdades firmes e inamovibles o eternas, como Dios. Pero qué sabrá lo relativo de lo firme.

Teresa de Ávila fue una mística. ¿Y qué es eso? En el concepto de mística caben tantas cosas, tantas corrientes, tendencias, credos, que cualquiera se aclara. Comenta Salvador Pániker (en Cuaderno Amarillo) que alguien le preguntó a Buda: “¿qué clase de persona eres? ¿Eres un dios? No. ¿Un ángel? No. ¿Un santo? No. ¿Qué eres entonces? Y Siddhartha respondió: soy un hombre que está despierto”.

Despierto al misterio de la vida, a las profundidades de la inteligencia que rige todas las cosas. Teresa de Ávila también estaba despierta a ese misterio de bondad y alegría siempre nueva. Y además fue, es, una santa. Un santo es un cristal transparente; limpio, sin mancha. Tan vacío de cualquier color propio que la luz lo atraviesa libremente. Y ya no es sino luz.

Un santo sacrifica su egoísmo en el altar de la compasión. Y sus actos, dichos, aun a pesar suyo, hablan de la gracia perfecta del origen. Hasta cuando se equivocan y les puede su ramalazo humano. Al lector de estos escritos le enfadará, a lo mejor, las constantes confesiones de pecadora que hace la santa. Porque uno puede decir, ¿qué pecados podía tener esta buena mujer? Persona que no tomó nada de lo ajeno ni hirió a sus semejantes. Si no fue que hirió orgullos, empezando por el propio. Cosa que hallará a los ojos de Dios más de agradable que de punible.

Esta Vida de Santa Teresa, este Castillo Interior, o Moradas, son guías para el viajero de las sendas escondidas, de los caminos del bosque interno. El psicólogo Manuel Almendro ha visto con sagacidad que estos escritos guardan un asombroso parecido con las tradiciones chamánicas, son guías del otro mundo inserto en este, aquí y ahora. La mística, como la química, es universal, la misma en esencia en todas las culturas, religiones; en todos los países y épocas. No hay una química alemana y otra inglesa, tampoco hay una mística alemana o inglesa en lo esencial. Pero la santa de Ávila era cristiana, y eso no es un accidente. Para alguien que mira la vida con los ojos despiertos de la fe en Cristo, nada es accidental. Y menos su propia fe.

Y esa fe es la fortaleza, la guía que falta a tantos buscadores atolondrados por los senderos del espíritu. Pensando que una sustancia o una técnica da la iluminación por sí sola. La sustancia o la técnica sólo es un instrumento, malo o bueno. La fe, como un faro, alumbra el trabajoso camino que se vuelve desesperación en la noche oscura del alma. Por eso esta sabia escritora y religiosa no aconseja a nadie internarse en ese camino sin protección divina.

Dice una canción sufí:

Si hubiera sabido lo doloroso que es el Amor,

me habría quedado a las puertas del Sendero

del Amor;

Hubiese proclamado a golpe de tambor:

¡Alejaos, alejaos!

No es un camino público, sólo hay una entrada;

una vez dentro soy impotente, aquí me quedo.

Pero vosotros que estáis fuera, ¡cuidado!

Pensad antes de entrar lo doloroso que es,

¡tanto dolor, andar el Sendero del Amor!”

Los místicos saben que es bien cierto. Y los demás ríen o se extrañan ante tales palabras. Hablábamos antes de mística y de química. Para saber química es necesario aprender los símbolos de los elementos con sus valencias, fórmulas y cosas por el estilo. Para saber mística… Quién sabe. Quien sabe, quien la saborea, lo sabe.

La santa insiste mucho en la necesidad de la oración. Y utiliza una bella imagen en sus explicaciones: el orante, su alma, es un huerto que hay que regar con la oración para regalarle a Dios los frutos, dones, que nazcan de ello.

Paréceme a mí que se puede regar de cuatro maneras: sacar el agua de un pozo, que es a nuestro gran trabajo; con noria y arcaduces, que se saca con un torno; yo lo he sacado algunas veces: es a menos trabajo que estotro y sácase más agua; de un río o arroyo: esto se riega muy mejor, que queda más harta la tierra de agua y no se ha menester regar tan a menudo y es a menos trabajo mucho del hortelano; con llover mucho, que lo riega el Señor sin trabajo ninguno nuestro, y es muy sin comparación mejor que todo lo que queda dicho.” (Libro Vida, Capitulo 11, 6)”.

Quiérese decir que la oración es más provechosa y profunda cuanto más queda a la voluntad divina.

Para Asín Palacios Teresa de Ávila y Juan de la Cruz recibieron una inequívoca influencia sufí. También hay autores que sugieren el influjo de la Cábala, aduciendo al origen judeo-converso de santa Teresa.

El río de una vida humana va recogiendo aguas diversas de los afluentes que encuentra en su camino. Pero el río no nace en cada afluente, tiene su nacimiento en otra parte anterior. Los santos de Ávila son, antes que nada, cristianos que buscan una vía profunda para adentrarse en el Amado, y en esa búsqueda, quizá, les sirvió de inspiración la música del taçawuuf y brilló en su sendero el Árbol de los sefirots.

Pero, en última instancia, el origen de todos los ríos es la lluvia caída del cielo. Y van a encontrarse en el mar, que acoge todas las aguas.

Teresa de Jesús

 

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15 comentarios en “LA VIDA, LAS MORADAS, SANTA TERESA DE JESÚS

  1. Hola
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    Web Monos&Humanos http://juuanre.wix.com/monos-humanos

  2. Querido José… Una lectura conmovedora….me encantó esa afirmación del principio, que afirma que `Un místico es un revolucionario de sí mismo cuya vía, meta y norte es el Amor´… Sin duda, éste fue el Norte de Santa Teresa… Es interesante como el estoicismo repite patrones de conducta en su itinerario… Sería ideal que el Catolicismo recobrara este tipo de ideales…
    Te dejo un fuerte abrazo… Gracias. Aquileana 💫.-

    • Gracias por tus palabras, Aquileana. Estoy de acuerdo contigo en que el catolicismo tiene muchas cosas que recuperar. Antaño existían vías interiores y vivenciales para los cristianos que se aventuraban, como otros místicos, por los laberintos y galerías del alma.
      Un abrazo muy fuerte y gracias por estar ahí.

  3. Siempre me gustó Santa Teresa.. Tenía una percepción de la vida y del misticismo avanzadísima para su tiempo.. Recuerdo un trabajo que hice en EGB sobre su vida y obra que me valió para un Sobresaliente, el cual siempre llevaré en mi memoria porque fue para mí un auténtico placer hacerlo 🙂 .. Gracias por compartir esta fabulosa reseña, José… Abrazos de luz

    • Nuestros clásicos son verdaderos pozos sin fondo de los que siempre se aprende. Y en Teresa de Ávila se aúna su grandeza como escritora y como persona, lo cual no siempre se da en los grandes literatos. Gracias por comentar, Juan. Un abrazo.

  4. Gracias por tu comentario, Fabio. Y perdón por la tardanza en responder, no lo había visto hasta ahora. En efecto, Teresa, “alma de fuego”, como la llamaba Machado, fue todo un personaje. Es conocida por ser mística pero también era una mujer de acción, no se quedaba en una ascesis pasiva. Siento gran admiración por las personalidades de la historia que han tenido, por así decir, un pie en cada mundo. Sea eso lo que sea. Un gran saludo.

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